Crisis, Marketing y Los Poderes en el Mercado.

Los consumidores podemos y debemos manejar el mercado.
En diferentes conversaciones sobre la crisis,  las miradas se dirigen finalmente a las personas que trabajan los mercados, manipuladores de los mismos, figuras económicas que aprovechan periodos de debilidad económica para mediante una especulación llegar a conseguir enormes beneficios económicos.
¿Quienes son?
Los manipuladores de los mercados son aquellos que tienen el poder de decidir, el denominado "Poder de Mercado", que de una manera consciente o sin saberlo, establecen movimientos en el mismo (de oferta y de demanda), actuando sobre la economía de las personas, de los productos y servicios, capaces por tanto de influir en el devenir económico.
Podemos encontrar tres tipos de manipuladores:
- Los inversores. Manipulan la oportunidad de un negocio consistente en la especulación.
   * En este grupo introducimos a los partícipes en los mercados de divisas, bonos, otros activos financieros, inmobiliario,... etc.
- Los gestores. Manipulan los fondos otorgados (préstamos o créditos) para una inversión o para gastos de carácter productivo o también corrientes (los necesarios para funcionar).
   * A este pertenecen los políticos, gobernantes, personas públicas con responsabilidad de gestión.
- Los consumidores. Manipulan con su actuación el mercado de consumo. Constituyen el Gran Mercado.
   * En este grupo nos encontramos todos, pues somos los consumidores los que decidimos qué comprar, donde invertir, donde trabajar, participando en la economía a través de los diferentes mercados existentes. (Laboral, comercial, productivo, financiero, político)
En las sociedades basadas en el capital, el valor de las cosas se mide de una manera: Por una cifra, el dinero que cuesta. Ese importe se establece teóricamente en función de dos cosas:  La oferta y la demanda.
En la práctica los manipuladores del mercado son los que mediante su poder consiguen ser los agentes principales para fijar el precio de las cosas.

El dolar, el euro, el yen, el rublo... etc (las divisas) funcionan en un mercado, subiendo o bajando su valor, como si se tratara de naranjas, patatas, huevos... es lo mismo.
Si hay pocas naranjas (poca oferta) y queremos comprarlas (demanda) pagaremos más que si hay muchas.
Si nadie quiere naranjas (poca demanda) entonces el precio de las mismas tendrá que bajar... para conseguir venderlas. Lo vimos en el artículo sobre la cuota de mercado.
La demanda en el caso anterior (naranjas) podría actuar de dos maneras: o negociando el precio con cada productor al haber mucha oferta, o de entre todas las naranjas, buscar las de mayor calidad sin fijarse en el precio, pues tenemos suficiente capital.
Con el dinero de los países (las divisas) pasa igual, si los mercados prefieren invertir (comprar) en la moneda de un pais, yenes por ejemplo, antes que en otra moneda (euros), es porque el euro interesa  menos que el yen, bien porque hay una falta de confianza en la zona de donde es esa moneda (Europa), o porque tienen mucha, o incluso por que se quiere especular con esa moneda (el euro), que baje su precio, no comprándola y consiguiendo mediante esa política bajar su valor, ya que mediante este sistema, como en el caso de las naranjas, comprarán mucho más barato. Así funciona el sistema especulativo.

Aprovechar cualquier debilidad para justificar que no se quiere algo, es como si esas naranjas que queremos comprar tuvieran un defecto en su piel y a pesar de que sepan igual y estén buenísimas, no valen igual que si no tuvieran aquel daño, regatearíamos el precio con esa justificación, siempre que haya muchas.
Ese defecto en las naranjas lo podemos trasladar a cualquier producto. En el mercado del dinero, es la confianza que se tiene en la divisa, es decir, la confianza en un país y en su capital, la fiabilidad en la gestión política y económica la que va a justificar el interés por comprar o vender esa divisa.

Hay grupos que tienen el poder de mercado, es decir, establecen donde está y en qué reside esa confianza de la que hablamos, deciden comprar o no comprar, querer vender o no... Estas personas o grupos de poder, son los que realmente justifican sus decisiones planteando la fiabilidad de los gobiernos, bancos, personas que a la larga influye en el trabajo de los demás.
Así tenemos que:
- En el ámbito político, los manipuladores son los responsables de un Estado, sus gobiernos.
- En el ámbito económico, son los que utilizando el gran capital (junta una gran cantidad de dinero) consiguen establecer la oferta y la demanda del mismo.
- El resto de mortales, que nos dejamos llevar, gracias a la legislación que proponen unos, también por la oferta que nos plantean otros y según sea la misma, consiguen manipular la demanda de los demás.
(Si hay mucho dinero y a bajo interés, aumenta la demanda de dinero y al contrario.)
Lo curioso es que los dos  primeros campos, el político y el económico, necesitan en una mayor o menor medida de otro partícipe, el poder de la decisión del resto de la sociedad en la que se mueven, que además es la que va a sufrir o beneficiarse de las actuaciones de aquellos: 
Los consumidores.
El sistema político crea su propio marketing para llegar al poder, generalmente promesas que en ocasiones no pueden ser compromisos reales ya que estos dependerán de las estrategias planteadas a  otros niveles. (Bancos Centrales, Organismos Supra-Nacionales, mercados...).
Para eso se ha creado la globalización.
Casi todo tiene "un precio", y en el caso capitalista, los mercados actuales son manejados por un poder financiero, el gran capital, que domina el dinero, las divisas.
Hay una máxima que camina junto al mercado:
El dinero lo compra todo y generalmente lo corrompe todo también...
En esta ecuación de mercados (político y económico) nos falta dar otro valor, el de las personas que actúan en el mismo, los consumidores, que desde su otro mercado, tienen también un poder, nuestro propio poder de mercado.
Pero...¿Que valor tienen ese poder?
En el mercado político (mediante el voto) muy poco, puesto que el sistema consigue que los ciudadanos participemos mediante un acto que se realiza cada cuatro años y cuyo resultado da tiempo suficiente para que, mediante la elaboración de leyes manejar responsabilidades.
Una confianza que no se renueva hasta dentro de cuatro años, mientras tanto los consumidores de ese voto estamos desaparecidos por un largo tiempo, y a expensas del resultado.
¿Donde reside entonces nuestra fuerza? ¿En el pataleo? ¿En la queja? ¿En la desconfianza?¿En decidir no votar?¿En esperar otra votación?...   ¿En qué?


Tenemos que empezar a creer y a practicar que la unión es la que realmente hace nuestra fuerza.
Una fuerza que reside en nuestro poder económico, el de la capacidad adquisitiva. 
Es mediante el marketing como se generan estos mercados, y donde aparece inequívocamente el poder del consumidor.
El individualismo que nuestra sociedad promulga, no genera ideas de unión y fuerza común,  nos muestra desde muy pequeños a preocuparnos de generar nuestra propia riqueza, de manera individual, utilizando sistemas educativos utilizando el temor a no estar preparados dentro del sistema: temor al fracaso, a la pobreza, a la ley, a la de no obtener dinero, a la de no conseguir un puesto de trabajo, una vivienda ...etc.
Te muestra como conseguir puestos de trabajo remunerados a base de estudiar, de vivir para el trabajo y cómo conseguir ser más productivos, de ganar especulando, de ser competitivos para poder conseguir un mercado.
"Cuanto más tienes...más vales."
Considero que son otros valores los que nos hacen ser dignos, entre ellos, la honestidad y la solidaridad.
que en el mercado competitivo no tienen mucha relevancia.
Entender, comprender y ejercitar el  poder del mercado del consumidor, es saber que para que los "otros mercados" funcionen, tienen que participar con el consumidor y este tendría para ejercer esa fuerza aprender a ser solidario en lugar de ser competitivo, tal y como hacen los grupos de fuerza en otros mercados, repartiéndose en ocasiones el mercado de consumo.
Las deudas generadas por el interés del dinero (como cualquier crédito) está respaldada por el trabajo de aquellos que generan el capital de los paises, es decir, de todos nosotros, los consumidores.
Son los políticos y las entidades financieras los que destinan al mercado el dinero, animando la oferta y la demanda.
Ambos agentes económicos hacen y deshacen, intervienen en la economía con decisiones de un estilo u otro, crean políticas financieras, estructuran la economía, y consiguen réditos al dinero que ponen en circulación .
Y toda esas deudas van a repercutir en el trabajo de varias generaciones... no solo en una.
El mercado de la demanda, en el que todos nosotros participamos, todavía no ha conseguido un papel relevante en la economía, pues no participa de forma eficaz de las decisiones que nos van a afectar para el resto de nuestra vida., la de nuestros hijos e incluso nietos.
¿Qué podemos hacer?
Existe un sistema donde mediante la participación se genera la unión  necesaria y que ofrece la gran fuerza en la demanda.
En este sistema se participa de una manera diferente al que estamos acostumbrados, aunque todavía tiene en el individualismo la herencia del sistema tradicional. 
Esto provoca que se funcione en grupo pero todavía de manera individualista. 
En una mercadotecnia dirigida a los consumidores, todavía hay mucho que hacer.
Personalmente y como partícipe del sistema, creo en la solidaridad y el poder del mercado, que en lo que respecta a la demanda es a través de un marketing (creación de mercado) al que denomino MARKETING COOPERATIVO como podemos participar todos. 
Conocer y saber compartir MLM,  utilizar a la industria que participa en los sistemas de reparto con modelos en multinivel, el sistema. 
Nosotros tenemos el Poder en este Mercado y deberíamos aunar fuerzas para saber como poder participar cooperando.

2 comentarios :

  1. Mª del Carmen Barrero23 de noviembre de 2011, 13:37

    Amigo Antón.
    Estoy de acuerdo en todo pero te quiero hacer una pregunta.
    ¿Que ocurriría si no hubiese competencias?.
    Gracias a que las hay se compra a varios y si no fuese así solo se le compraría a uno.
    Gracias a esto yo puedo comprarme unos zapatos a menos coste aprovechando una oferta que cualquier competencia haya sacado al mercado. El que los tiene mas caros es porque los ha vendido todos y como le quedan pocos y quiere quitarse un stop para renovar y venders nueva temporada, está seguro de que los venderá, pero si no es así, tambien puede recurrir a la oferta ya que al vender casi todos los zapatos es porque le ha ido bien.
    Ten en cuenta que si no esistiese el sistema de la oferta y la demanda con sus empresas correspondientes ya no seria un mercado libre. Es decir, si todos trabajásemos juntos sería un mercado socializado..(entre socios).
    Por lo demás, estóy de acuerdo contigo. Y si puedes te agradecería que me respondieses a la pregunta que te hago al principio.
    Buen artículo.
    Un saludo.
    Mª del Carmen Barrero.

    ResponderEliminar
  2. Queridisima Mari Carmen, antes de nada, agradecerte sinceramente tus preguntas, tu interés y el hecho de participar, es la mejor manera de cooperar y ayudar a entender.
    La competitividad como manera de ser productivo, e influir por tanto en los precios,a mi modo de entender es una falacia.
    Pongamos que sólo existiesen dos fabricantes que fabricasen el mismo producto, pero uno realiza su mercadeo (ventas) mediante sistemas de multinivel, y siendo el producto mas caro que el otro que mercadea con un sistema tradicional. ¿Quien vende más? ¿Influye el precio en la venta?
    El interés de los consumidores en general podría ser el de poder ganar dinero comprando ese producto mediante la oportunidad que ofrece multinivel, y el otro te lo ofrece más barato. ¿Cual elegiremos?

    Las teorías económicas de Adam Smith con las curvas de oferta y de la demanda están preparadas para una sociedad donde no exista la posibilidad de manipulación.
    En nuestros dias esa teoría no se puede practicar por diversos motivos:
    a) La globalización, es decir, generar un sistema de intercambio mundial donde son los Estados los que ponen aranceles, reglamentos, impuestos... otros gastos que influyen en el proceso productivo. Pero estos no son iguales según en que lugar del mundo fabricamos.
    b) Del lado de la demanda, multinivel es una manera de agrupar la misma y ofrecer posibilidades de que el precio tampoco influya y sea el sistema el que interese a los consumidores.
    c) del lado de los que ofrecen, abaratar el coste para influir en la demanda es una manera, pero realmente la competencia no es un buen sistema de hacerlo, mejorando así la productividad, la oferta debe de trasladar beneficios a su mercado, para así crear un gran mercado.

    Por esto sistemas serios en multinivel no basan la productividad en su mercado, la oferta y la demanda se equilibran a un precio que significa el reparto de comisiones para ambos, realizando cada uno su propio trabajo.
    El mercado socializado como dices tu muy bien es lo que se llama la "nueva economía", en definitiva es una "economía social".
    Multinivel es una manera, el marketing cooperativo es otra.

    ResponderEliminar

Tu comentario u opinión es importante.